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Adiós sin lágrimas

                 
 

Amo su sonrisa, como se ama al sol en el blanco invierno.

Su sonrisa hace que todo aquello que tiene sentimiento se regocijara,
Es tan hermosa que me cautivaba cada vez que la miraba.

En cada momento su sonrisa me enamoraba.

Quisiera tenerte entre mis brazos, para no poder soltarte nunca más, que seas mía aunque mi egoísmo se disfrace de insolencia y no pueda tenerte. Mi forma de ser, tan estúpida, tan arrogante, hizo que te alejaras de mi y con gran pena me castigo con el "Y si hubiera sido..." "Y si tan solo le hubiera dicho...", pero como un cobarde me maldigo por no haber tenido el valor habertelo dicho.
Me encantabas cuando te sonrojabas... como negar tu dulce mirar, tus tirnos ojos con los que me mirabas al hablar de algún tema trivial, sin importancia, compatíamos tantos momentos, tus risas para mi era melodía que me llenaba el corazón este corazón malherido.
Vida mia, aunque no tan mia, te alejaste un día cualquiera, sin que yo te lo pida;
 sin despedidas, sin lágrimas, sin ningún ruido en la casa...
Yo, sin darme cuenta no me percaté de lo que pasaba, 
negaba mis sentimientos y en esos momentos nuestro amor se enfriaba.
Ahora, lejos de mi, lejos de esta casa vacía por tu ausencia, no dejo de pensar en tí, quisiera odiarte, recordar todos los momentos malos que hemos vivido, pero me lleno de lágrimas al saber que a tu lado no existió y al darme cuenta de ello me cobijo en mi soledad,
¿Cómo te está yendo en esa ciudad lleno de gigantes de cemento?, ¿Eres feliz con la bulla del agetreo de la ciudad y las personas?, yo, un simple provinciano que no sabe de grandes ciudades ni mucho menos del agetreo de la vida.. en la casa vacía, anhelo que vuelvas, todo en esta casa no ha cambiado en lo más mínimo, tu espacio, tu presencia en la casa siguen esperándote, te esperan como niño sin consuelo.
Quiero que con una sola palabra te acuerdes de mí,  porque sé que de esa manera sabrás que existo, y me llames con el viento para que me quieras ver, como se quiere ver a aquella golondrina que llega por primera vez a su nido.

Yo, acá, en casa sin dejar de pensar en ti, recordandote, deseandote ver y que me quieras ver, que pronuncies mi nombre, que cada pensamiento tuyo inicie en una "S" y termine un "y", anhelo verte, mi musa ya desfigurada, que se dejó corromper por los vicios vacíos. Anhelo verte vida mía que sin ser mía ya te siento mía.


A punto de volver a mi, de cambiar los colores grises que reinaban mi vida, me cuentan que te casaste, que esperas un bebé... y regreso de nuevo a cobijarme en mi fiel soledad...



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